Descontentos, también con el Ministro de Cultura

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Foto de Luisa González / REUTERS

Por William Guevara Quiroz

Director de Púrpura Creactivo y Kiosko Teatral 

El presidente Iván Duque Márquez ha sabido rodearse de sus mejores amigos para sacar adelante su Plan de gobierno, buscando que ellos aporten ideas que expandan sus iniciativas y lo apoyen en su aventura. ¡No está mal! Todos tenemos nuestro círculo de amigos y cómplices con quienes creamos soporte y apoyo. Finalmente, cada gobierno llega con quien pueda hacer equipo, y si no llega con él —porque también se paga con puestos públicos el apoyo a campañas políticas—, irá moviendo sus fichas hasta ubicarlas en donde más le convenga. Se habla mucho de la cercanía del Presidente con Francisco Barbosa, actual Fiscal General de la Nación; con Felipe Córdoba, Contralor General de la Nación; con Margarita Cabello, Procuradora General de la Nación; pero también con Alberto Carrasquilla, exministro de Hacienda; y deseo poner en esta lista, por no ser menos importante, la estrecha relación con Felipe Buitrago, Ministro de Cultura.

Felipe Buitrago Restrepo es economista. A la llegada de Iván Duque a la presidencia fue nombrado como Consejero Presidencial para Asuntos Económicos y Estratégicos. Luego ocupó el cargo de viceministro de Creatividad y Economía Naranja del Ministerio de Cultura y comenzando este 2021, se posicionó como Ministro de Cultura en reemplazo de Carmen Inés Vásquez. Felipe Buitrago es un hombre con evidente trayectoria. Fue el coordinador del Programa de Economía y Cultura, entre 2003 y 2006 cuando María Consuelo Araújo fue Ministra de Cultura; trabajó como Gerente del Programa de Desarrollo de Economías Creativas del British Council, de 2006 a 2009; fue consultor de la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad del Banco Interamericano de Desarrollo – BID; entre otros importantes cargos.

Felipe Buitrago e Iván Duque unieron sus intereses cuando los dos trabajaron en el BID, donde nació y se consolidó la creación del libro La Economía Naranja, una oportunidad infinita, del cual son autores. Las ideas de las que parte esta publicación a modo de manual se han convertido en una de las banderas del gobierno Duque. Lineamientos vistos desde una política económica que subraya sus intereses en el talento creativo para la oferta de bienes y servicios culturales.

Esta iniciativa parece ser lo verdaderamente creativo del periodo Duque. Ya que, en el campo social, económico y político, ha demostrado su falta de inventiva. Ha evidenciado ineptitud forrada de arrogancia.

Sin embargo, las políticas sobre “Economía” Naranja tampoco han sido contundentes y por lo mismo resultan siendo poco efectivas, pues están proyectadas desde el Ministerio de Cultura. Me atrevo a pensar, que estás debería plantearse, por ejemplo, desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Otra flaqueza de este mandato, que se suma a la larga lista de equívocos e ineficacias que han dinamitado en el actual Paro Nacional, que se viene adelantando desde el pasado 28 de abril de 2021.

La propuesta de Reforma Tributaria presentada por el exministro Carrasquilla, y retirada posteriormente, fue la punta del iceberg de una movilización cívica cargada de inconformismo frente a las políticas y los proyectos de ley de este gobierno, de rechazo a la muerte de líderes sociales, de agotamiento por las consecuencias de la desigualdad social, y de rabia por la falta de garantías para vivir y disfrutar este país, y trabajar por él. Ya no se marcha o se realizan plantones por el acto fallido de una desalmada reforma tributaria, a esta altura las razones son muchas, y aunque sabemos que pasarán decenios para salir de este atascadero, también sabemos que no se podrá avanzar tendiendo en el Palacio de Nariño a uno de los peores mandatos presidenciales de nuestra República. Y el Ministerio de Cultura no se ayuda…

En el marco del Paro Nacional, el pasado viernes 7 de mayo de 2021, un grupo de indígenas de la comunidad Misak derribó la estatua elevada en memoria de Gonzalo Jiménez de Quesada, quien fundó Santafé de Bogotá sobre territorio Muisca, en 1538. Las razones de los Misak (que muchos apoyamos) se plantean en su comunicado:

“…Los pueblos originarios del Movimiento de Autoridades indígenas del Sur Occidente – AISO, la fuerza de las mujeres y los jóvenes por la reexistencia en el territorio de Bacatá, Nukotrak, Mejter, derribamos a Gonzalo Jiménez de Quesada, quien fue históricamente el más grande masacrador, torturador, ladrón y violador de nuestras mujeres y nuestros hijos… Llamamos al país a no perder la esperanza, a partir de ahora reescribiremos nuestra historia, el pueblo colombiano comprenderá y reconocerá los relatos de vida y resistencia de nuestros pueblos frente a las injusticias históricas a las que fuimos sometidos…”

Ante esta acción, el Ministro de Cultura en su cuenta de Twitter —espacio de respaldo sin límite al presidente— @FelipeNaranja escribió:

“Un grupo de vándalos derribó la estatua de Gonzalo Jiménez de Quesada en la plazoleta el Rosario de Bogotá. Total rechazo contra este tipo de actos delictivos que atentan contra los bienes públicos de la cultura.” 

Si Felipe Buitrago, Ministro de Cultura, tuviera un real compromiso cultural, solicitaría asesoría para revisar la importancia del acto emprendido por los Misak en Popayán, Cali y Bogotá. Y con determinación, entablaría conversaciones con la comunidad indígena, con el Ministerio de Educación, la Academia de Historia y las entidades competentes, para que las nuevas generaciones reconozcan a sus verdaderos hombres y mujeres por honrar, y así desmontar toda estatua o busto que sea necesario, como acción de reparación histórica.

Deja mucho por pensar esta reacción del Ministro de Cultura. Felipe Buitrago sigue empecinado en inundarnos de mecanismos económicos que no cogen raíz, porque necesitan de otros suelos para sus propósitos. Desviándose de los objetivos primordiales del Ministerio que lidera, supongo que, por ausencia de formación en el entendimiento y comprensión de los fundamentos del arte, la cultura y el patrimonio, o por ¿insistir en una empresa que alguna vez soñaron con un amigo?

12 de mayo de 2021

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