En estos tiempos de confinamiento obligatorio, las diferentes expresiones artísticas han demostrado el inmenso poder que tienen para brindarle a la gente esperanza en tiempos difíciles e inciertos. Usando la internet vemos como los artistas se acomodan, se reinventan y muestran sus creaciones, llegándole a todo tipo de público. Decidimos participar en esta convocatoria porque creemos firmemente que nuestro arte teatral es un ingrediente potente para generar desde casa espacios no solo de ocio y diversión, sino de reflexión sobre los tiempos que vivimos y cómo será el futuro de todos después de ésta pandemia. El dilema ético que nos compete no solo como artistas sino como humanidad, es básicamente que nuestra relación con nuestro contexto inmediato tiene que cambiar. Debemos propiciar un ambiente constructivo donde se replantee nuestra relación con los demás seres humanos, los animales y el medio ambiente. Es hora de exigirle a nuestros gobernantes que replanteen sus políticas, pues ellos deben proteger nuestros recursos naturales, a la vez, deben fortalecer los recursos al gremio creativo y los recursos a la ciencia, pues, ya está demostrado con esta pandemia que el modelo actual no sirve y que debe adaptarse al cambio que vivimos. Creemos que para iniciar ese cambio debemos primero señalar las conductas que no podemos permitir que sigan, de lo contrario continuaremos de pandemia en pandemia y de encierro en encierro.
A raíz de lo anterior, desarrollamos la propuesta de crear un magazín en tono cómico, que pretende señalar dichas conductas y más que imponer un cambio, quiere que la persona que observe nuestro material sea un espectador activo que pueda llegar a un estado reflexivo y sea capaz de criticar y de paso cambiar su inmediatez


