El escenario se convierte en un espacio sin tiempo, un espacio que se bifurca y transforma, a veces íntimo y a veces desolador, donde una vieja va evocando sus recuerdos, de niña, de mujer, de vieja niña mujer, en donde ella, con un uso delicado de la música y las palabras, va atravesando el rito cotidiano de un personaje que intenta poner orden en un mundo de ausencias. Un trabajo interdisciplinario donde cada elemento en escena entreteje un universo poético y emotivo.
Es un unipersonal de creación original, que habla sobre la pérdida de la inocencia, las ausencias de los desaparecidos y la violencia política en la vida de una mujer, usando un lenguaje muy poético y una puesta en escena delicada e íntima. La obra fue creada como un tejido de textos que van desde poemas de William Blake hasta monólogos del dramaturgo latinoamericano Arístides Vargas, pasando por testimonios de víctimas de la violencia de Estado y textos propios.
Proyecto de: Teatro de la memoria
Dirección: Ana Wolf
Dramaturgia: Ana Woolf
Elenco: Sofía Monsalve
Fotografía: Juan Antonio Monsalve


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