La obra se adentra en el universo del poeta, escritor y dramaturgo Federico García Lorca para reunir al autor y a su obra en un mismo plano de realidad. Al mirarlo en la distancia, pareciera que los temas y obsesiones que atravesaron su mundo creativo definieron también su vida y su pronta partida.
El título de la obra hace referencia a un cuadro, del mismo nombre, pintado por Salvador Dalí muchos años antes de la muerte del poeta. En él, la cabeza de Lorca aparece medio enterrada en la arena; una visión lúgubre y oscura de su amigo, que hará parte de varias de sus pinturas surrealistas.
Una pieza visual que yuxtapone las obsesiones del poeta como en una pintura surrealista, mientras un quejido flamenco nos recuerda que Lorca –más allá de la palabra— también fue un hombre, también fue un cuerpo, con un alma inconforme.
Proyecto de: Compañía L’explose
Dirección: Tino Fernández
Dramaturgia: Juliana Reyes
Elenco: Angela Cristina Bello, Luisa Fernanda Camacho, Aleksandra Genowefa López, Christian Fabián Cárdenas, Ángel Octavio Ávila, Juan Andrés Jaimes
Ficha artística: Cantante: María Alejandra Camacho / Músico: Diego Fernando Bejarano / Iluminación: Humberto Hernández



