Es un drama ecológico, un llamado, un grito, un eco a través del cual la naturaleza adquiere el poder de la palabra, para convocar a los seres humanos al reconocimiento primordial de las fuentes de nacimiento del agua, como esencia para el equilibrio de los ecosistemas y sobrevivencia de todas las especies sobre el planeta.
La obra familiar presenta a Siepam (hombre musgo), Ñam (venado, bailarín del viento), Jatapune (zorro-maíz), Uqumara (osezno de roca) y Sardan (naturaleza del fuego destructor); espíritus guardianes y protectores del agua, el páramo y los bosques, quienes despiertan uno a uno de su sueño milenario, presintiendo que algo extraño está sucediendo en su hábitat natural y descubren alarmados el estado de contaminación y agotamiento de las fuentes hídricas; entonces deciden emprender una travesía por el Páramo de Sumapaz, en búsqueda de las causas de este desastre ambiental; en su recorrido atraviesan desiertos, montañas, ciudades, diversos lugares y ecosistemas, hasta confrontarse con “La profecía del frailejón”. Finaliza con un canto de rap-conciencia, interpretado por Uqumara, invitando a los asistentes a realizar un pacto de protección del líquido vital.
Proyecto de: Teatro Laboratorio La huella
Dirección: Mauricio Córdoba
Dramaturgia: Creación colectiva
Elenco: Eduardo Jiménez, Daniel Vargas, Tartac – Bayron Hernández, Frank Medina, Isabela Contreras

