Estas dos obras cortas se ensamblan en un solo espectáculo lleno de humor, dinamismo y reflexión. En la primera, los títeres, cansados de ser manipulados, toman el control del escenario, invirtiendo los roles y convirtiendo al titiritero en una marioneta ridícula. Con una propuesta escénica que mezcla teatro de actores y teatro de títeres, esta pieza rompe la cuarta pared y genera una divertida relación de poder entre creador y criatura. La segunda obra, sin héroes ni villanos, presenta una fábula absurda y encantadora donde un grupo de animales -incluyendo un sapo dormilón y dos gusanos testarudos- entra en conflicto por el uso de un puente. Lo que podría ser una simple disputa territorial se transforma en un relato lleno de humor, ingenio y juego teatral que invita a la participación del público.
Ambas historias, con su estilo burlesco y titiritero, celebran el arte del juego escénico como un medio para reflexionar, reír y compartir.
Proyecto de: Libélula Dorada
Dirección: César e Iván Álvarez
Dramaturgia: César e Iván Álvarez
Elenco: —


