Los cuentan por números, los llaman expedientes, pero cada uno guarda un universo entero: Un hijo, un padre, un esposo, un hombre. Todos detrás de un rostro retenido, laten todavía en un viaje que no termina. Cuatro hombres provenientes de Colombia, Cuba, Haití y Mexico se encuentran en una celda de retención migratoria, han llegado allí capturados desde diferentes territorios. Un espacio de tránsito donde se suspenden sus vidas, una espera insostenible donde la humanidad está siendo puesta a prueba, donde la resistencia de los más fuertes gana. La migración masculina tradicionalmente está asociada al papel del proveedor económico, hombres que viajan solos para buscar trabajo fuera de sus fronteras, modificando dinámicas sociales y familiares, donde buscan mantener un hogar sin su presencia, tal vez alimentando su espíritu con una simple video llamada a la semana, donde los sueños y un posible futuro mejor, son la esperanza.
La obra explora el tránsito de cuatro hombres en una situación de espera. Una obra cargada de diálogos cortos, donde la tensión de la situación alimenta un universo exterior que descubrimos desde lo sonoro, esto apoyado en una puesta en escena limpia y onírica, donde se quiere construir una atmosfera única, donde el espectador completa la experiencia siendo ese otro que mira desde una celda vecina, en la cual nos refugiamos entre nosotros, con un gesto, con una simple mirada.
Proyecto de: La maldita vanidad
Dirección: Jorge Hugo Marín
Dramaturgia: Jorge Hugo Marín
Elenco: Santiago Lozano, Danharry Colorado, Bito Quevedo y John Mora.
Ficha artística: Asistencia de dirección: Andrés Estrada / Diseño sonoro: Sergio Cote / Diseño escenográfico: Jorge Hugo Marín / Jefe técnica: Nataly Vásquez / Producción general: La maldita vanidad / Comunicaciones: Angélica Prieto




