Jorge Hugo Marín: Esto-vi en 2022

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas No hay valoraciones
Cargando...

.. Comments (0)358

Maestro en Arte Dramático de la Universidad de Antioquia con una maestría en Dirección escénica de la Universidad del Valle. Es actor, director, dramaturgo, docente y gestor cultural. En el año 2009 co funda el proyecto La maldita vanidad Teatro, compañía artística con la que ha escrito y dirigido más de 15 espectáculos, siendo estos invitados a más de 50 festivales internacionales entre América y Europa.

Debo confesar que no logro ver tanto teatro como quisiera, sin embargo en medio del agite busco escapar en alguno de los bellos espacios creados por colegas, que me hacen pensar en la vitalidad y relevancia del teatro que se ve en Bogotá. La selección de obras que destaco acá obedece a algo fundamental en mi apreciación, profesionalismo que seduce e invita a viajar a mundos imposibles. Ellos son:

Volver / Compañía Improvisual Proyect / Dirección: David Moncada

Son muchos los proyectos de improvisación que se desarrollan en Bogotá, sin embargo quiero destacar el trabajo de esta compañía y su obra, Volver. Espectáculo dirigido por David Moncada en una estructura novedosa, donde la improvisación logra un carácter evocador y nostálgico, con temas  no necesariamente ligados a la comedia y ubicando el «volver» desde la premisa del después del confinamiento por la Covid 19. Se destaca la selección de artistas que cada noche cambian, sumado a música en vivo que construye ambientes únicos dándole al espectáculo una novedad permanente. Además Improvisual proyect se ha constituido como un gran lugar de formación permanente en improvisación, consolidando este proyecto y destacándolo en el ecosistema teatral de la capital.

Otelo / Teatro R101 / Dirección: Hernando Parra

Es una de las pequeñas grandes obras del año. Destacando la brillante interpretación de Ramsés Ramos, en un trabajo escénico envidiable, volviéndose cómplice del espectador y buscando de mil maneras recurrentes una  actualización de un clásico de manera simple y muy personal, sin perder la sustancia que hace única a esta obra. Esa es la virtud de la pieza, llega a la sencillez de una manera muy hábil y el actor lo entrega todo para hacerlo posible.

Redemtium / Cortocinesis / Dirección: Anibal Quiceno y Rafael Chitiva

Inspirado en Crimen y castigo de Dostoievski, la compañía Cortocinesis presenta este dueto masculino de bailarines-actores, que en una partitura muy fina, construyen desde sus cuerpos las situaciones y conflictos que el protagonista de la obra afronta de manera magistral. La investigación en el movimiento y la precisa partitura en un espacio reducido logran un virtuosismo muy alto en la pieza. La música y la escenografía logran construir atmosferas fascinantes y oníricas.

Fuck me / Dirección: Marina Otero

El paso de Marina Otero por el escenario del Teatro Colón no fue muy destacado y es una lástima, porque el trabajo de esta creadora argentina logra romper con paradigmas y nos inserta en una teatralidad única. El engaño al espectador hace parte de un dispositivo escénico muy hábil, donde un grupo de bailarines se convierten en los deseos imposibles o recuerdos necesarios que Marina exige en una aparente auto ficción que nos construye. Bien por esas apuestas del Teatro Colón, mal por una prensa cultural en vía de extinción.

Olvidos, simulacros y basuras. El actor anarchivista / Teatro La Candelaria / Dirección: Coco Badillo

Una obra, una exposición, un recorrido por la vida del artista, por un teatro que carga memorias de los que han pasado por allí. Hilos invisibles de afectos que atraviesan al espectador y lo instalan en un testimonio de vida único, con un ejecutante que demuestra su gran destreza sobre el escenario y lo deja todo allí para nosotros ser testigo de su catarsis. ¡Gran obra! Que grande Coco Badillo.

Tres obras cortas y absurdas / Teatro la Concha / Dirección: Jorge Zabaraín

Durante la pasada versión del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá creo que de las pocas joyas que vimos, fue esta. Una obra con un cartel de lujo, Carmenza Gómez, Vicky Hernández y Johan Velandia.  Todos orquestados por Jorge Zabaraín que bien logra que sus tres poderosos instrumentos suenen donde deben hacerlo, encontrando una sinfonía muy especial y una profunda reflexión sobre el oficio del teatro y la memoria de sus grandes artistas que pasan por el escenario y saben dejar una impronta en nuestra memoria.

Secuelas / El anhelo del salmón / Dirección: Everett Dixon

Este colectivo caleño dirigido por Everett Dixon trajeron a Bogotá una cátedra de actuación en su celebración de 15 años de labores. Una puesta en escena finamente tejida, en un realismo meticuloso y una dramaturgia romántica que nunca cae. Además del conocer del poder dramatúrgico de Lanford Wilson. Una obra que nos traslada de Estados Unidos al Valle del Cauca de una manera inteligente y audaz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.