Una pieza bajo los moldes del teatro griego y eleva a la categoría de tragedia, un tema cubano: el mundo de las prostitutas, la figura del chulo a través de Alberto Yarini Ponce de León, sirven de base a la obra, que utiliza la historia real como punto de partida, a la vez que elabora elementos de nuestra cultura popular recrea los dioses del panteón yoruba. Tal es la petición elevada a Changó por una mujer impotente ante la inviolabilidad de un destino. Yarini debe morir condenado por sí mismo y la Jabá busca desesperadamente las palabras que lo absuelvan de su pena de olvido y fue escuchada. «No volver la vista atrás». Es todo lo que se le exige a Yarini a cambio de su protección. Los poderes sobrenaturales son los que controlan las vidas de los protagonistas. El ambiente político, los cambios en el gobierno, las pretendidas campañas de moralización pública, no son más que elementos locales que sirven de fondo de la obra. En realidad, las fuerzas mágicas son las fundamentales, las que determinan y dirigen el destino de Yarini.
Proyecto de: Teatro Universitario de La Habana
Dirección: Rolando Boet
Dramaturgia: Carlos Felipe Hernández
Elenco: Daniela Ariosa Valdes, Amalia Riol Borges, Sheyla Zayas Rodriguez, Denis Alejandro Beaton Ruiz, Lazaro Mena Hernandez



