La puesta en escena nos acerca al foley, es decir al proceso de creación y de grabación de los efectos de sonido, o efectos de sala, que acompañan las películas. Un arte que usa diferentes objetos y materiales para mejorar la experiencia auditiva del espectador, no solo recreando sonidos cotidianos o existentes, sino también inventando sonoridades para elementos que no existen o para hacer énfasis en una acción y crear sensaciones específicas en el público. Se trata de una labor donde la creatividad, la precisión y un oído agudo son herramientas esenciales para complementar la narrativa audiovisual.
Sin embargo, Ioanna Paraskevopoulou y su compañero, el bailarín Georgios Kotsifakis, no solo evocan el arte del foley, sino que crean una experiencia en vivo que, durante 45 minutos, se desarrolla a través del diálogo entre el sonido y un guión cinematográfico no lineal. Dan vida así a una experiencia que transita entre la intensidad, la pausa, la repetición, la euforia y la sorpresa, ofreciendo así una vivencia de creación sonora única. A través de objetos y de la danza, el resultado es una banda sonora improvisada y diversa envolvente.
Proyecto de: Ioanna Paraskevopoulou
Dirección: Ioanna Paraskevopoulou
Dramaturgia: —
Elenco: Ioanna Paraskevopoulou, Georgios Kotsifakis




