Bernarda no es solo el represor externo, porque cada ser humano tiene una contra sí y a la que puede vencer, porque posee también a todas las Adelas dispuestas a pagar el precio de lo que quieren. Esta que aparecerá en escena no es casa, sino mundo adentro con sus Martirios, sus Angustias, sus Amelias y sus Magdalenas. Porque cada ser humano ha sido su propio enemigo y su propio amigo también. Quién sabe si Lorca se auto representó y las paredes de la casona vienen siendo su propia piel, su frontera con lo mundano. Es por eso que la tesis de esta puesta en escena, se basa principalmente en que, a pesar de las murallas, los cuarteles, las incomprensiones y la intolerancia de lo externo, el individuo puede salvarse si acude a lo más profundo de sí. No hay poder más grande que el que el ser humano lleva en sí: su autoestima y el credo en la virtud propia. Todo creador es ya un poderoso y no está exento de sufrir y hasta morir. pero la muerte no es la derrota. El propio Lorca decía: …”si muero, dejad el balcón abierto”.
Proyecto de: Corporación Espacio teatral
Dirección: Maikel Betancourt Moreira – Ileana Chávez
Dramaturgia: Federico García Lorca
Elenco: Blanca Mahecha Leitón, Gina María Ávila, Andrea Almeciga, Jessica Vega, Sophya Valentina Corredor, Erika Chavarro, Jenny Araque, Maikel Betancourt Moreira

