El grupo francés Théâtre du Soleil (Teatro del sol), fundado el 1964 por compañeros de la ATEP, Asociación Teatral de Estudiantes de París, está cumpliendo su primer medio siglo. La compañía liderada desde sus comienzos por Ariane Mnouchkine (en la foto), desde su nacimiento se ha caracterizado por contar con unas importantes líneas de asociación artística. El espíritu político, social y cultural que floreció a finales de la década de los 60’s, cimentó en el grupo, los principios que los rigen hasta hoy: igualdad de salarios, reparto igualitario de tareas y creación colectiva. Sus 75 miembros permanentes ganan actualmente 1.800 euros y participan por igual en la limpieza del lugar y en la preparación de la comida. Esta es una de las últimas compañías en Europa que funcionan de esta manera.
Sus procesos de creación son intensos y muy íntimos y se caracterizan por estar influenciados por teatro Kabuki, el Nô y el Bunraku. No tienen trabajo de mesa y el reparto definitivo de sus espectáculos se decide después de que los actores han ensayado los diferentes papeles y han trabajado las respectivas situaciones. Su directora tiene como costumbre estar durante toda la presentación en cada una de las presentaciones, recibe al público y corta las colillas de las boletas.
El grupo ha sabido combinar la investigación sobre el teatro contemporáneo, la necesidad de volver a las fuentes teatrales y la complejidad humana, de esta forma durante sus cinco décadas han echado mano a textos clásicos, sin olvidar la importancia y el valor del teatro contemporáneo. Para este festejo que irá hasta mayo de 2015, su directora decidió poner en el escenario Macbeth de William Shakespeare, traducida y dirigida por ella misma y que estará en temporada posiblemente hasta el próximo año en su espacio La Cartuchería, en la ciudad de París.


