Es un montaje de teatro sensorial cuyo título está inspirado en una palabra sánscrita que puede significar un arma o una semilla: un término que abarca tanto la muerte como la reconciliación. Es una representación de la dualidad que queremos explorar, teniendo en cuenta las limitaciones y violencias de los discursos patriarcales de nuestra sociedad, así como la necesidad de una catarsis colectiva que nos permita construir un futuro más empático, justo y amoroso.
Proponemos en esta obra que los espectadores exploren un laberinto y se adentren en un mundo lírico e inmersivo en el que se mezcla la belleza y el dolor, para explorar las violencias domésticas y sociales de nuestro país, la necesidad de amor dentro de nuestros círculos familiares, y la importancia de los sentimientos y el abrazo en nuestro mundo material.
Proyecto de: Fundación Sensósfera
Dirección: Fabián Acosta
Dramaturgia: Creación colectiva. Estructura dramatúrgica de Fabián Acosta y Diego Arboleda
Elenco: Angélica María Hernández, Angie Medina, Angi Mosquera, Nelcy Patiño, Estefanía Ruz, Mónica Sarmiento, Jose Luis Moncada, John Alexander Solaque, Frank Diego Arboleda, Darwin Lozano Sánchez y Javier Torrealba

