Es una intensa pieza teatral que se adentra en las zonas más oscuras y contradictorias del alma humana. Narra la fatídica cadena de acontecimientos que conducen a Juan Pablo Castel, un pintor solitario, pesimista y atormentado, a cometer un crimen contra María Iribarne, la única mujer que, según él, había logrado comprenderlo. En una atmósfera cargada de tensión, paranoia y encierro, el espectador es testigo del derrumbe emocional de un hombre atrapado en sus propias ideas, arrastrado por los celos y una obsesión incontrolable. Más que una historia sobre el amor, la muerte o la posesión, este monólogo propone un viaje inquietante por la mente de un personaje que busca desesperadamente ser comprendido.
La construcción de este montaje es el resultado de un riguroso proceso de investigación que trasciende lo literario. La idea surgió de la necesidad de abordar temas como el abandono, la soledad y la muerte, presentes en la obra de Sábato. Para dar vida a la compleja psiquis de Castel, el director y actor se sumergieron en un estudio de campo que incluyó el análisis de grabaciones de confesiones de asesinos y visitas a cárceles de máxima seguridad en Argentina. Allí, los artistas conversaron con reclusos para percibir su mundo y sus patrones mentales, complementando esta búsqueda con el estudio de archivos judiciales y la relación histórica entre el arte y la locura. El resultado es una obra contundente que se conecta con realidades actuales como la ansiedad tecnológica o la trágica frecuencia de los feminicidios en Latinoamérica, un tema que la compañía aborda con sensibilidad y realismo.
Proyecto de: La cuarta pared (Argentina)
Dirección: Guillermo Ale
Dramaturgia: Guillermo Ale y Horacio Rafart a partir de la obra homónima de Ernesto Sábato
Elenco: Horacio Rafart

