Destacada investigadora teatral. Magíster en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo. Entre sus publicaciones se encuentran Teatro en Colombia: 1831-1886. Práctica teatral y sociedad (1998), Bibliografía anotada del teatro colombiano (2003), Teatro siglo XIX: compañías nacionales y viajeras(2004), Geografías del teatro en América Latina. Un relato histórico (2010), Pintores en el escenario teatral (2014), entre otros.
Apreciado lector de Kiosko Teatral, de todas los espectáculos a los que asistí durante 2014 privilegié para reseñar 10 de las obras de teatro estrenadas durante el año. Infortunadamente, no pude asistir a todas las que hubiera querido ver por estar fuera de la ciudad o porque los estrenos se acumularon en los mismos periodos. Así que espero disfrutarlos en las temporadas de 2015. ¡Nos vemos en teatro! Como dice nuestra querida blogger Liliana Escobar.
1. Ositos de goma. Teatro R101 / Dramaturgia de Felipe Botero. Dirección de Hernando Parra y Ramsés Ramos.
La obra muestra, sin grandes resonancias ni posturas bizarras, la cotidianidad de unos profesores, cuyo transcurrir se ve alterado por factores que bien podrían ser calificados de anodinos. Sin embargo, lo que logra el joven dramaturgo Botero con su texto es describir hondos sentimientos humanos, de manera delicada, en un tema sensible para la sociedad y que ha sido poco tratado en el teatro. Esta profundidad es realzada por el trabajo del elenco, la dirección artística y la escenografía. Es notable la forma como Mateo Rueda cubrió las paredes del salón con una tela pintada que revelaba la decadencia, en todos los sentidos, y el desgreño institucional, junto con los otros elementos escenográficos.
2. Sonrisa de piraña. Púrpura Creativo / Dramaturgia y dirección de William Guevara Quiroz.
Toda la obra, de principio a fin, tiene tono burlón, polémico e irónico, puesto que Guevara invierte el mundo real a través de cuerpos grotescos y de una mirada carnavalesca del pathos actual del país. Pathos entendido como nuestro sufrimiento social y político, nuestra confrontación, los distintos intereses que se enlazan y la extrema banalización de hechos importantes. En fin, son alegres escenas y visiones paródicas que conllevan profundas críticas y una renovación de lo grotesco en el escenario, por los códigos contemporáneos que utiliza. El vestuario, las actuaciones y la dirección resaltan el texto dramatúrgico y lo insertan dentro de nuestra tradición grotesca-cómica, híbrida, que manifiesta, así mismo, su indiscutible estirpe rabelaisiana.
3. Quemado. La Navaja de Ockham / Dramaturgia de Erik Leyton y dirección de Katalina Moskowictz.
En esta pieza de Leyton no se sabe muy bien si todo lo que le acontece a Ángel, el Quemado, es real o sólo ocurre en su imaginación. Ese es el juego, cuestionar el concepto de realidad puesto que el mundo exterior es percibido solamente por medio de los sentidos. Así se desdibujan los límites, pues no existe una precisa línea divisoria, como tampoco lo hay con el final de la pieza que no es contundente. En la puesta en escena se continúa esta ambigüedad a través de un movimiento frenético, rabioso y por la interacción con el público.
4. Curaduría humana. La Dinámica y Salón Comunal.
Esta es una experiencia que tiene un formato distinto, alejado del concepto de montaje teatral tradicional. Toda una casa fue convertida en espacio artístico; en cada uno de los sitios se podían apreciar una serie de imágenes que eran familiares y a la vez ajenas. Había también áreas para departir y para el silencio. Los artistas ejecutaban una partitura representacional en algunos casos, o performativa en otros, y entraban en comunicación directa con los asistentes, si éstos tomaban la iniciativa.
5. El silencio de las cosas rotas. Cortocinesis y Cortonavaja / Varios dramaturgos / Dirección de Katalina Moskowictz.
Creo que la directora Moskowictz está haciendo una tarea importante en Bogotá al convocar dramaturgos, de manera individual o grupal, para trabajar alrededor de diferentes temas, en especial relacionados con lo urbano. Y precisamente esta obra es el fruto de la unión de la directora con cinco dramaturgos, además de un artista plástico y músicos (Cortonavaja), y un grupo de bailarines (Cortocinesis). El concepto que los unió en esta oportunidad fue el del duelo, las pérdidas, las rupturas. La iniciativa y los resultados merecen aplausos.
6. La cabeza del pato. Compañía Santo / Dramaturgia y dirección de Santiago Merchant.
El tono y estilo de esta obra recogen las temáticas, obsesiones e intereses creativos de Merchant, pues incorpora al discurso teatral el video y elementos cinematográficos, en especial los códigos de las películas policíacas y de gangsters, por lo cual se disfruta de una buena y balanceada dosis de suspenso y humor negro. Se destaca la actuación de todo el elenco en el escenario y en las cintas, aunque se hace necesario señalar, de manera especial, a Patricia Maldonado, nuestra veterana actriz de varios medios.
7. Hienas beben brandy. Proyecto 7 Pecados / Dramaturgia y dirección de Juan Camilo Ahumada.
El mundo que Ahumada presenta en esta obra es oscuro y devastado, un tanto apocalíptico; el argumento, el orden cronológico y espacial crean inframundos o infrarrealidades. Los personajes son antihéroes que han roto las reglas esenciales que cohesionan su sociedad y violentan la realidad para no permitir la ilusión en el espectador. Pareciera que con esta obra Ahumada se adentrara en discursos teatrales relacionados con la crueldad, para crear conciencia crítica.
8. La técnica del hombre blanco. Teatro Vreve-Proyecto Teatral / Dramaturgia y dirección de Víctor Viviescas.
Esta obra de Viviescas está inspirada en el mundo rural norteamericano, su ambiente y su temática. Sin embargo, como se puede apreciar en el montaje, lo más importante para resaltar, es el juego de ambivalencias expresados a través de la coexistencia de sentimientos opuestos (la indiferencia y la devoción, el amor y el odio); o de estados de ánimo transitorios, como las explosiones de ira, o de exaltación erótica. La luz en el escenario entra a significar los claroscuros de los personajes, y en el espacio escénico se contrastan los conceptos de lo alto (blanco, iluminado), y lo subterráneo (oscuro, misterioso). Cabe mencionar la virtuosa actuación del elenco.
9. Donde se descomponen las colas de los burros. Umbral Teatro /Dramaturgia de Carolina Vivas. Dirección de Ignacio Rodríguez.
La palabra que resume este espectáculo de Ignacio Rodríguez es: poético. Y lo es porque con muy pocos elementos, iluminación precisa y haciendo uso de elementos de multimedia, logra convertir un escenario pequeño en un profundo espacio en donde se desarrolla una historia que requiere de espacios abiertos, privados y profundamente interiores. El final de la obra de la Vivas es inesperado y sorprendente, lo cual deja en el espectador muchas preguntas, igual que la satisfacción de haber visto un personaje femenino que incrementa la galería de nuestras heroínas teatrales, de raigambre popular, sencillas y de gran talante para enfrentar difíciles y dolorosas situaciones.
10. De los grupos nacionales que tuvieron temporada en Bogotá, venidos de otras ciudades colombianas, y que se presentaron en el reabierto Teatro de Colón, en el Julio Mario Santo Domingo y en otras salas, escogí a una veterana agrupación, porque su espectáculo complace a los sentidos y al espíritu, y porque hacía un largo tiempo no venía por la capital.
El solar de los mangos. Esquina Latina / Dramaturgia y dirección de Orlando Cajamarca / Cali – Valle del Cauca
Como esta obra se desarrolla a partir de tres dramáticos monólogos que se imbrican, que acontecen en tres espacios y tiempos distintos, el director logró una perfecta armonía en el escenario por medio de la iluminación, de sencillos pero significativos elementos escénicos, dispuestos como una gran cruz y, lo más importante, la creación de las distintas realidades a través de la palabra precisa, sencilla y poética. La fuerza de las actuaciones y la música incidental (instrumental y coral, presentes en el escenario) dieron mayor connotación a cada uno de los momentos y espacios.

