En días pasados se dio a conocer el ganador del Premio Nacional de Dramaturgia 2015 del Ministerio de Cultura, reconocimiento que le fue otorgado al dramaturgo caleño Enrique Lozano Guerrero por su obra Noche oscura Lugar tranquilo.
Enrique Lozano (En la foto.) es dramaturgo y director teatral. Realizó un posgrado en Dramaturgia en la Universidad de Antioquia y en el programa de Dramaturgia del Instituto Nacional de Arte Dramático de Australia. Es Máster en Escritura creativa de la Universidad de Nuevo Gales del sur, también en Australia y en este momento está trabajando en su tesis de doctorado en Historia y teoría de las artes en la Universidad de Buenos Aires en Argentina. Entre sus obras dramatúrgicas están La ira de Kinski (Nosotros los blancos), La familia nuclear, Otra leche, Los difusos finales de las cosas, entre otras.
El director de Kiosko Teatral chateó con Enrique Lozano sobre este premio y le dimos copiar/pegar, para aquí compartir con ustedes esta entrevista.
William Guevara Quiroz (WGQ): Enrique ¿qué es Noche oscura Lugar tranquilo?
Enrique Lozano (EL): Noche oscura Lugar tranquilo es una obra sobre la posibilidad de comenzar de nuevo.
WGQ: ¿De qué se trata esta obra?
EL: Es la historia de una pareja que decide irse a vivir al campo, él quiere escribir y ella va a ver si puede encontrar su lugar en este nuevo entorno. Ahí conocen al Encargado de la casa que alquilan, un argentino que lleva 20 años en Colombia, viviendo, ¿huyendo?, y este encuentro precipita una serie de acontecimientos que cambiarán la vida de los tres personajes llevándonos a preguntarnos al mismo tiempo: ¿qué significa empezar de nuevo? Y, ¿es posible hacerlo?
WGQ: ¿Cuándo terminaste de escribirla?
EL: Terminé de escribir la obra en abril de este año en un pueblito del Sur argentino que se llama Villa Mascardi.
WGQ: ¿La historia nace de una experiencia propia, de una percepción cercana a lo que cuentas, de personajes reales?
EL: Es una mezcla de cosas. El personaje del encargado está modelado a partir de dos personas que conocí en algún momento de mi vida, es una mezcla de ambas. Esto es inusual en mi escritura pues normalmente no baso mis personajes en personas reales sino más bien en las necesidades del texto. Creo que este texto en el conjunto de mi obra es bastante particular porque tiene una pulsión más realista, digamos, hay una exploración deliberada por crear personajes (entendidos como seres ficcionales psicológicamente complejos) y por contar una historia.
WGQ: Y… ¿qué te impulso a tomar lineamientos convencionales en la escritura de Noche oscura Lugar tranquilo?
EL: Es una buena pregunta. Creo que es una confluencia de cosas, pero principalmente creo que tiene que ver con llevar ya algún tiempo residiendo en Buenos Aires. Yo veo mucho teatro (el año pasado vi casi 100 obras) y en BA a pesar de la diversidad y la oferta monstruosa de la cartelera, las obras casi siempre giran en torno a algunos mismos temas (la familia disfuncional, el grupo de amigos de siempre, la historia reciente argentina) y manejan una noción bastante parecida de la teatralidad, un realismo no naturalista con unas actuaciones generalmente extraordinarias. Ver tanto teatro de este tipo terminó por influir el tipo de texto que quería escribir. Igual la obra que terminé después de Noche oscura Lugar tranquilo no tiene nada que ver con este tipo de estética así que no sé si esta búsqueda es un giro en mi escritura o sólo un paréntesis.
WGQ: La historia sucede en Colombia ¿tienes claro en que lugar?
EL: La obra se desarrolla en un pueblo de Cundinamarca o Boyacá llamado Tibizaque. Es un pueblo ficcional que también está modelado a partir de un cruce entre Tabio y Guasca.
WGQ: Este es el segundo Premio Nacional de Dramaturgia que te ganas, el primero fue en 2006 con Los difusos finales de las cosas ¿qué ganancias le trae a los textos dramáticos este tipo de premios?
EL: El Premio nacional de dramaturgia de cualquier país debe ser el reconocimiento oficial más importante que pueda recibir un dramaturgo de parte del estado. Cuando yo lo gané en 2006 no lo convocó el Ministerio sino la red de Alianzas Colombo Francesas y, sin minimizarlo, digamos que era un reconocimiento con una envergadura más moderada (tanto en términos de dinero como de prestigio). Yo he sido jurado de algunos premios nacionales y otros estímulos del Ministerio y del Distrito, pero me parece que sólo este año la convocatoria refleja un interés real por hacer un reconocimiento digno de ser premio nacional. Lo que cambió no fue tanto el tamaño de la bolsa sino la decisión de acompañar el premio de la publicación con una antología de obras del ganador y el diseño de la convocatoria: los requisitos exigidos garantizaban que los participantes tuvieran una trayectoria de cierto recorrido, lo cual me parece indispensable para llamar a un concurso Premio nacional de dramaturgia. La antología no sólo premia al texto sino a la trayectoria del autor y enmarca a la obra ganadora en un proceso de creación sostenido que es divulgado a través de la publicación del texto. Para mí esto es lo que debe ser un Premio nacional de dramaturgia.
WGQ: ¡Ese es un gran plus! Enrique y hablando de la bolsa… ¿te la vas a gastar montando la obra? ¡Son $40.000.000 millones!
EL: Je! El premio es por la escritura, no por el montaje, para eso hay otros estímulos que incentivan la producción. Pero además me gustaría que fuera otra persona la que decidiera llevar el texto a escena. Yo tengo un amigo que dice que no le gusta que nadie más monte sus textos porque él los entiende mejor que nadie, a mí por el contrario me encanta que otras personas monten los míos (y sí, a veces los entienden mejor que yo).
WGQ: Si, ahí comienza la dramaturgia del director. ¿Cuándo podremos leer este texto?
EL: Pues no sé exactamente cómo es el calendario del Ministerio, pero creo que antes de que acabe el año estará publicada la antología en la que va incluido este texto.
WGQ: ¡Vale! Pues quedaremos al tanto ya que este es el primer Premio Nacional de Dramaturgia después de cinco años (Contando con los premios apoyados por la Embajada de Francia y la Alianza Francesa durante 2006, 2007 y 2009.) y esperando que continúe este incentivo, será un placer leer esta obra con la que renace este estímulo.
EL: Sí, ojalá esta convocatoria se establezca y se convoque cada año. La dramaturgia en Colombia es un campo que ha cambiado bastante en los últimos años y es importante que este crecimiento se vea apoyado y acompañado por esfuerzos sostenidos de parte del estado.
WGQ: Enrique, por aquí te esperamos para que celebremos ¡la dramaturgia! Por lo pronto felicitaciones y que sigas disfrutando del verano texano. Traenos algo.
EL: ¡Gracias! ¡Te llevaré un sombrero texano! ¡Abrazo!
WGQ: Jajajaja uff me encantan lo sombreros texanos, diste en el blanco.
EL: Je, je, ¡abrazos!
WGQ: ¡Enrique! ¡Abrazos! 😉


