Chatentrevista con Verónica Ochoa

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El Instituto Distrital de las Artes – IDARTES, publicó hace algunos días la resolución de ganadores del concurso Premio de Dramaturgia «Teatro en Estudio» de la Convocatoria de Arte Dramático del Programa Distrital de Estímulos 2015, dándonos a conocer las tres obras recomendadas por el jurado. El director teatral Cristóbal Peláez, el director y dramaturgo Felipe Vergara y el dramaturgo y director Henry Díaz, fueron los encargados de escoger entre 48 obras postuladas con seudónimo, las tres ganadoras. El primer premio fue otorgado a la obra Barrio Malevo de Verónica Ochoa Sánchez, el segundo a El bastardo Soler de Martha Márquez y el tercer premio para Huellas de gente y orines de perro de Patricia Ariza.

Verónica Ochoa es actriz y dramaturga nacida en Medellín. Hizo parte de la agrupación bogotana Varasanta, donde realizó la selección, intervención y adaptación de los textos de la obra Fragmentos de libertad. Autora de las obras Retrato involuntario de Luigi Pirandello y Corruptour ¡País de mierda! Caso Jaime Garzón, esta última escrita con el apoyo de la Beca de creación dramatúrgica del Ministerio de Cultura 2014 y ambas producciones de la agrupación La Barracuda Carmela.

El director de Kiosko Teatral chateó con Verónica Ochoa sobre este premio y le dimos copiar/pegar, para aquí compartir con ustedes esta entrevista.

William Guevara Quiroz (WGQ): Verónica, te hemos visto pasiandera. ¿En dónde estabas cuando recibiste la noticia de ser la ganadora del Premio Distrital de Dramaturgia «Teatro en Estudio»?

Verónica Ochoa (VO): No William, mira que ya estaba en Bogotá. Tenía unos tres días de estar de vuelta.

WGQ: Que buen recibimiento. Según las resoluciones tu propuesta fue la ganadora entre 48 obras. Háblanos de la obra Barrio Malevo con la cual concursaste.

VO: Si, un buen impulso si duda. Bueno, esta obra empecé a escribirla hace dos años. Los chicos de la Quinta Picota se acercaron a mi y me presentaron a un personaje muy especial: Carlos Ramírez, tanguero intuitivo y malevo a la fuerza (Como muchos en Medellín). Con Carlos empezamos a recorrer esos paisajes tangueros, ya por acercamientos concretos a Manrique y sus alrededores. Ya por el baile, ya por la aproximación a la literatura, ya por una serie de entrevistas que me ayudaron a configurar, no el Medellín tanguero propiamente dicho, sino el Medellín que está en nuestras memorias pero que de alguna manera ha sido borrado por esos enfermizos lances de «progreso» y esa estética «prepago» que arrasa con toda huella de autenticidad en la ciudad.

WGQ: Con respecto al contexto de la obra ¿en qué época de la ficción y realidad del país se desarrolla?

VO: Mira William, digamos que en lo que se refiere al tiempo histórico todo sucede en una especie de tiempo límbico, es un “no tiempo”. Sí abarco un buen trecho de la historia reciente de Colombia pero obedeciendo más a la noción de temporalidad de la memoria de un individuo, así como en una conversación, en medio de una farra uno va de la violencia partidista de los años 50 según el relato de abuelos, los años primeros del tráfico, bonanzas y demás según las crónicas de los tíos calavera, y claramente la obra es un canal para mi para hablar de lo que fue crecer en pleno auge del Cartel de Medellín, Pablo Escobar y toda esa cosa sórdida, atroz y hasta surrealista que por algún motivo había borrado de mi cabeza y tan solo ahora estoy empezando a recordar…

WGQ: Este tiempo límbico también te dio caminos para la construcción de la estructura dramática, supongo, y si es así ¿qué tan convencional es?

VO: Claro, sin duda, es esa temporalidad lo que le da la estructura a la pieza. La obra empieza de una manera tan convencional que casi raya con el costumbrismo. Café de barrio marginal, los visitantes de siempre, repetirse historias que ya se han contado hasta el desgaste… ese mundo quieto, decadente, empieza a dejar ver unas fisuras que “estallan” por decir de algún modo, la estructura dramática. De ello se lanzan señales desde el principio, hay ciertos juegos de distanciamiento y un par de personajes que empiezan a escindirse del cuadro costumbrista y a enunciar estas fisuras, esta otra realidad que empieza a filtrarse.

Ahora, no es tan pretencioso como suena, es una estructura que busca burlarse de si misma, poner en tensión el estado interior de los personajes.

WGQ: El año anterior fuiste ganadora de una de las Becas de dramaturgia del Ministerio de Cultura, donde nació la obra Corruptour ¡País de mierda! Caso Jaime Garzón, obra que tiene un interés documental. ¿Qué hay de esto en la obra Barrio Malevo?

VO: No, no hay mucha relación. Si tuviera que ubicar el impulso fundacional de cada una de estas creaciones ubicaría al Corruptour ¡Pais de mierda! Caso Jaime Garzón en el ámbito de la razón y a Barrio Malevo en el de la emoción. Las investigaciones tan disímiles dan cuenta de ello: en la primera fue hundir la nariz en material de prensa, archivos televisivos, el expediente que acababa de ser desclasificado, entrevista al abogado, blindarme o tomar la mano de ciertas aproximaciones filosóficas que me dieran algo de luz. En el caso de Barrio Malevo, todo partió de enlazar amistad con un tanguero de Manrique: Carlos Ramirez (Por un vínculo que le debo a los amigos de Quinta Picota), aprender a bailar tango con él, irme de bares a Envigado y Manrique de su mano, entrevistar a mis parceros de la época, hasta mi hermano y mi papá -sin tener idea- terminaron siendo entrevistados por mi. No hay intensiones documentales ahí, es una ficción en el sentido más estricto, una deriva de la memoria y la imaginación.

WGQ: ¡Poderosos puntos de partida! Verónica. Teniendo en cuenta toda esta atmósfera que nos comentas de la obra, que para los bogotanos no es para nada ajena ¿en algún momento pensaste que tan oportuno es poner a concursar esta obra en un premio de dramaturgia del Distrito Capital?

VO: Pues mira William, yo, secretamente, quería crear un “no espacio” también, no se menciona Medellín nunca, no se habla paisa, yo tenía una pretensión que creo no haber alcanzado. Ciudad Gótica es Nueva York, Macondo es Aracataca, son espacios paralelos de ficción pero que tienen un asidero muy concreto en la realidad. Macondo es universal, tal vez Aracataca no lo sea… Como te digo, yo siento que fracasé, el Barrio Malevo es Medellín, pero el Barrio Malevo no es universal ¡No se! toca ponerla a prueba todavía, esas categorías están más allá de uno y de su voluntad. Aún así siento que el Barrio Malevo si interpela a los colombianos todos, así la hice, pensando en eso.

WGQ: Las obras tiene vida propia y a veces, en los mejores casos, se apoderan del escritor. Bueno, como no había pasado antes, las tres obras ganadoras de este Premio Distrital de dramaturgia del IDARTES fueron escritas por mujeres… ¿en qué crees que andan las chicas escritoras?

VO: Mira, a mi eso me alegra mucho, me sorprende gratamente. Ahora, yo no considero que las mujeres le estén dando más duro a la escritura que los hombres, yo siento que el movimiento es parejo y lo que está pasando va más allá del tema de género. Bueno, esa es la respuesta más formal, voy con una que aún me resulta imposible de argumentar, esta es mi intuición: Ahí, dónde todo ha sido muerte y destrucción por tanto tiempo, aquella que tiene el don de crear y sembrar vida pone su fuerza al servicio de equilibrar esas dos pulsiones que invariablemente coexisten en uno y en todo, pero que en nuestro país están en desequilibrio. Yo siento que las mujeres empujan la creación desde ahí, tienen el poder de poner a raya a la muerte.

WGQ: Y entonces… ¿quién es Tita Merello*?

VO: Tita Merello es una de mis Tangueras favoritas, su canción Arrabalera es como un himno para mi. Perdón por ponerme Pirandelliana pero es así: uno es varios personajes ¡Inevitablemente!, en mí hay una Verónica arrabalera, insumisa, medio piroba, esa en mí fue la que escribió Barrio Malevo.

WGQ: Así es y cómo somos varios… ¿que te parecieron los premios MTV?… mejor no respondas. Verónica, muchas gracias y felicitaciones por este reconocimiento a tu trabajo.

VO: No, gracias a ti William. Por fortuna ninguna en mí ve los premios MTV. Un abrazo.

WGQ: ¡Jajaja! Verónica, gracias y nos vemos pronto!

*Tita Merello fue el seudónimo con el cual participó Verónica Ochoa en el concurso Premio de Dramaturgia «Teatro en Estudio»

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