Nánaga es el universo de la memoria, esos rincones que tenemos en nuestras casas y que guardan nuestros recuerdos y emociones. Por ello acudimos a un texto maravilloso de Italo Calvino “Las Ciudades Invisibles” como base dramatúrgica que nos muestre las calles, esquinas, plazas, puertas y ventanas que habitan en cada una de nuestras casas, y que ahora, como consecuencia del confinamiento y la pandemia, hemos tenido que volver a habitar. Es un momento para redescubrir nuestra memoria y convivir con el miedo y la fragilidad de un futuro incierto.
Esta puesta en escena está diseñada para presentarse en vivo a través de una plataforma de videoconferencias como Zoom, sin embargo, también se puede presentar en video, pero no tiene el mismo impacto. La técnica que manejamos es el teatro sensorial y como su nombre lo indica, la esencia es el contacto cercano con el público, el cual se convierte en protagonista por su interactuar con los actores, por ello, en tiempos normales a nuestras obras entran las personas en forma individual o por parejas cada cinco minutos, pero en estos tiempos de pandemia, hemos logrado que el público participe online desde su casa, con los aromas, los recuerdos y las texturas de su propio entorno familiar. Nosotros proporcionamos que el público entre en la dramaturgia de la obra, disfrute los paisajes sonoros y que pueda participar con sus emociones en la obra.
Proyecto de: Sensósfera
Dramaturgia: Fabián Acosta
Dirección: Fabián Acosta
Elenco:

