Por William Guevara Quiroz
Director de Púrpura Creactivo y Kiosko Teatral
No ha sido un año fácil, y en esta ocasión no voy a referirme al teatro, a las salas, a los apoyos institucionales, al momento social, me referiré a la salud.
En el transcurso de estos 16 meses hemos estado a prueba y otros han enfrentado pruebas de vida. Artistas de nuestro país, del sector del teatro, del circo, de la danza, se han visto con la muerte, a los ojos. Lastimosamente en algunas oportunidades ha ocasionado grandes angustias y en otras, ella, certera, ha hecho de las suyas.
El dolor del cuerpo ha llegado a muchos de nosotros de manera pasajera, pero en otros ha sido inclemente y en otros letal. Y con estos dolores que trae consigo el Covid-19, también aparece el miedo, el vacío, la incertidumbre, la ansiedad, la zozobra. El gran tesoro, la salud, se ha visto vulnerada, sin más que hacer que enfrentar con valentía los avatares que trae consigo las situaciones adversas.
Con una enorme pena, día a día me entero de situaciones complejas de salud de amigos y colegas, y otros días me despierto con noticias de fallecimientos prematuros, dadas las condiciones de vitalidad en las que conocimos a quienes en estas fechas extrañas nos han dejado.
Y de corazón, para los que vencieron la lucha con el “maldito bicho”, como lo llamó con ira un taxista que me transportaba: me alegra profundamente que hayan superado este reto y espero estén viendo el futuro como una oportunidad (aunque el contexto se empeñe en hacernos creer lo contrario). A los que están enfermos en este momento: ¡pónganle fe!, a lo que quieran, pero pónganle fe que esta da sorpresas. A los que se fueron, gracias infinitas por su paso por nuestras vidas, aprendimos con el corazón y con el alma de ustedes… buen viaje. Y para los que se quedan con el dolor del ausente: fortaleza y serenidad.
Esta también es una invitación para vernos con cariño cuando pronto nos encontremos, porque sin duda alguna, cada uno ahora carga con una historia personal, cercana o lejana, que probó nuestra vulnerabilidad, y necesitamos repararnos y fortalecernos con buena onda, alegría y respeto.
15 de julio de 2021


