En la cuerda floja

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas No hay valoraciones
Cargando...

.. Comments (0)233

Por William Guevara Quiroz

Director de Púrpura Creactivo y Kiosko Teatral 

Aunque las artes siempre han estado conminadas a la incertidumbre financiera y a políticas tan débiles como las señaladas por la Economía Naranja, que dicen estar enfocadas —con absoluto desconocimiento del contexto— en potenciar la autosostenibilidad de nuestros proyectos, poniéndonos en lucha constante, ahora en épocas del Covid-19 estas realidades son más agobiantes.

Desde marzo de 2020, el freno en seco de las actividades relacionadas con las artes escénicas ha puesto en aprietos a artistas, formadores y gestores, atendiendo a su ingenio para tratar de no desfallecer en esta ruptura económica en la que «aguantar» es el lema, hasta que no se pueda más. Los incentivos que se han otorgado a los teatristas y a los escenarios en Colombia no suplen sus necesidades, así que hay que afrontar este reto desde la soledad propia de cada artista y de cada proyecto, para salir adelante sin perder más de lo que todos hemos perdido. La lucha continúa.

El protocolo de bioseguridad para la apertura de espacios para el cine y las artes escénicas está disponible, pero la mayoría de salas de mediano y pequeño formato se enfrentan a la inversión que estas condiciones requieren y que no se verán compensadas a corto plazo, por las características en los lineamientos técnicos, logísticos y de aforo en los que se tendrían que enmarcar las presentaciones. Es decir, las perspectivas aún no son óptimas para el regreso del teatro y el circo a las salas.

Por lo anterior, la lista de teatros que cierra sigue en aumento. Jugueteatro, la sala Marcel Marceau de Casa del silencio y ahora la Sala VargasTejada y Casa E en Bogotá, son los escenarios que por ahora han dejado de existir como proyectos de circulación. Y del otro lado están los que no pueden cerrar así lo deseen, dadas las obligaciones que tienen al ser beneficiarios de la Ley de Espectáculos Públicos – LEP, pues entre sus deberes (con pandemia o sin pandemia) está el de atender que «la vocación de los escenarios que reciban recursos de la contribución parafiscal deberá permanecer por un periodo de mínimo diez años a partir de la recepción de los recursos. El cambio de uso del escenario, antes del periodo estipulado, dará lugar al reintegro de los recursos provenientes de la contribución parafiscal». La soga no afloja.

Las salas que ya iniciaron actividades, por lo pronto creando contenidos artísticos en sus escenarios sin espectadores, son las que reciben de forma directa dineros públicos. El Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, como lo anunció, se encuentra en la grabación de espectáculos de artistas nacionales para ser transmitidos en la plataforma Teatro Digital y a través de Canal Capital. Y el Teatro Colón de igual manera activó la presencia de artistas en su sala para la grabación de obras de teatro local, que serán transmitidas desde sus redes sociales y las de organizaciones aliadas, como Kiosko Teatral. La primera obra que transmitirá es Manú o La ilusión del tiempo de Casa del silencio, los días 4, 5 y 6 de septiembre de 2020 a las 8:00 p. m.

Es un panorama complejo para nuestro sector, en donde solo existe el riesgo: en el campo artístico, enfrentándose a nuevos formatos para presentar obras y llegar al público, y en la gestión, examinando como sobrevivir para pagar nóminas, arriendos y créditos. Siempre en continua aventura ya que todo puede cambiar de un momento a otro y los tiempos para análisis y pruebas piloto se desarrollan en el acto. Así prende motores el proyecto de Eventos Extremo Producciones S.A.S. al crear su autoteatro, el primero de la región. El Teatrino Los Andes (ubicado en el Km 20 Autopista Norte, Chía, Cundinamarca) estrena su escenario el 4 de septiembre de 2020 con la obra Caliente Caliente, escrita y dirigida por Juan Ricardo Gómez de Artes y espectáculos Producciones. Es un escenario acompañado de pantallas y sistema de amplificación sonora para que el público pueda disfrutar de la obra desde sus vehículos y no se pierda detalles del espectáculo. Podrán asistir hasta 4 personas por carro, en una superficie con disponibilidad para acoger a más de 300 automóviles. Sus organizadores esperan que esta sea una tentadora y segura oferta para el regreso a los eventos teatrales.

Y en este paneo solo resta hablar del público, que ha participado continuamente en el aporte colaborativo a los proyectos teatrales, que ha hecho presencia en las actividades virtuales, que ha comprado boletas para eventos y espectáculos en plataformas digitales, y es el gran invitado a seguir acompañando este andar de artistas y gestores sobre la cuerda floja, pues para él es para quien trabajamos. Esperamos su presencia no solo impulsado por la solidaridad, sino principalmente, por el deseo de agradar su espíritu.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *