William Guevara Quiroz: Esto-vi en 2022

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Actor, dramaturgo, director y productor. Lidera el proyecto de creación y circulación teatral Púrpura Creactivo, además de Kiosko Teatral, Salón del Libro teatral «Nuestros libros» y la dinámica Esto-vi.

Definitivamente el movimiento teatral y circense de nuestra ciudad es inimaginable e inagotable. Inimaginable por sus lenguajes y búsquedas y por sus contextos y sus propósitos; e inagotable, porque la cantidad de propuestas es enorme y nunca tendremos la oportunidad de ser testigos de todo lo que se hace en esta ciudad. Como evidencia está, que para el 21 de noviembre de 2022 registramos 366 obras publicadas en Kiosko Teatral durante el año que está terminando. Si ellas estuviesen programadas una por día, disfrutaríamos de un montaje diario durante 12 meses y nos faltaría una fecha. Y ahora tenga presente, que esta cantidad no corresponde a la totalidad de nuestra cartelera bogotana, tan solo es lo que, desde nuestras herramientas, Kiosko alcanza a proponerles para su atención.

Así que tras entender que es inevitable perderse, seguramente, bellos espectáculos, les comparto los eventos escénicos que recordaré de 2022, porque ellos no lograron elevar mi espíritu, sino desatar mi más baja y venenosa envidia, razón por la cual me quedaron entre ceja y ceja:

Olvidos, simulacros y basuras. El actor anarchivista / Teatro La Candelaria / Dirección: César “Coco” Badillo

Recuerdo a César “Coco” Badillo, cuando aún yo no sabía que era César “Coco” Badillo. Lo vi en El Quijote de Santiago García, y recuerdo el asombro que sentí cuando se descubre a alguien poderoso. El Teatro La Candelaria en estos años ha estado trabajando en un ejercicio que va en una dirección contraria a la que los ha forjado como institución (la Creación colectiva), para lanzarse al abismo del trabajo en solitario. De esta experiencia han nacido varios monólogos. De ellos solo he visto el de “Coco”. ¡Es un lujo! Es un lujo que se tiene como espectador el permitirse disfrutar de este evento que transita entre el sentir y pensar de uno de nuestros grandes actores. Pasajes alegres, poéticos, melancólicos, humorísticos, rituales, entre otros recovecos, me permitieron entrar en el universo, que, aunque puesto en solitario, está inundado de presencias de hombres y mujeres que lo habitan, a pesar de que algunos ya se hayan ido. Allí el teatro deja de ser una estructura de cánones respetados y otros violados, para ser un organismo que abraza como si quien lo presencia fuera su más secreto cómplice.

Cadáver exquisito / Teatro temporal / Dirección: Pedro Miguel Rozo

La obra Cadáver exquisito resultó de la clínica de obra que, con otros tres colegas, Pedro Miguel consolidó a partir de unas premisas ligadas con el recoger materiales de noticias reales e inclinarse hacia la creación de una obra dramatúrgica de teatro documental, resultado que leemos en el libro Cuatro tiempos y de la cual hemos visto varias propuestas en nuestros escenarios. En esta ocasión, talvez, un decenio después de su proceso de escritura, el autor valiente vuelve a la actuación —pues se había dedicado a la escritura y dirección— y se hace responsable de convertirla en teatro. Y de ella, destaco su estructura juguetona, el humor penetrante y serio, y los ricos dispositivos teatrales, además de que su autor vuelve vigente un texto que muy seguramente en su propio recorrido ya lo separan otras muchas historias y puntos de vista. El autor es el responsable de llevarnos por esta historia de múltiples bisagras narrativas, que requieren de una interpretación y un compromiso lúcidos y vigorosos, para nuestro ahora.

Cuarto oscuro. Exposición coreográfica / Objets-Fax / El Contragolpe / Dirección: Ricardo Rozo

Es un proyecto performático que se construye a partir del significado dual de “cuarto oscuro”: el laboratorio en donde se revela el material fotográfico y el sitio en donde en penumbra se desbocan los deseos sexuales. Armado en el espacio Artestudio, ubicado en la carrera 8B con 57, la fragilidad, la violencia, el erotismo, son piezas que se mezclan para ser expuestas con sórdida dulzura ante el espectador. Imágenes y coreografías provocadoras realizadas por libres intérpretes, son vehículos cargados de matices sobre la relación con el cuerpo masculino, con las relaciones emocionales y sentimentales, y con lo inexplicable del encuentro con el otro, me refiero a eso que es latente pero que no se puede definir claramente. Son varios cuadros que se tejen en el recorrido por el edificio, que sin reparo tienen como fin alborotar el lugar confortable del público, para empujarnos a entrar sin temor a aquel, nuestro lugar privado sin reglas.

Duda / Teatro Nacional / Dirección: Kepa Amuchastegui

Es un desacomodo llevar el texto de John Patrick Shanley al escenario del Teatro Nacional Fanny Mikey, pues la oferta de esta sala desde hace años tiene otros intereses. En la obra enmarcada en un círculo católico, el atisbo de un posible abuso a un menor es el eje central de esta historia. Por la década de los 70 este montaje pudo haber sido todo un escándalo, supongo. Una apuesta política, social, moral, racial (porque el menor en mención es afroamericano) que merecía que hubiera movimientos a favor y seguro en contra. Con reseñas encendidas de la obra, no únicamente para hablar de su escenografía algo pesada, y destacar el virtuosismo de sus actores y actrices, entre los que aplaudo de pie a Rodrigo Candamil e Indhira Serrano. Con el peligro de que el público se parara de la silla para dar su punto de vista y sacara un cartel motivado por sus propios juicios o prejuicios. Bueno, no fue así, pero montajes con estos bordes que cortan requieren estar, vivir, así sea en una época en donde no nos escandaliza nada que al parecer no sea susceptible de postearse y volverse viral en una red social.

Melolagnia / La pingüinera films / Dirección: Carlos Carvajal

Tan solo dura siete minutos y hay que tomar turno para experimentarla. Es una obra para un solo espectador y se vive en una cabina dispuesta para darle lugar al voyerista. El dispositivo es sencillo: un decorado de baño, de lo más fiel, y un espejo por medio del cual el espectador, del otro lado, a oscuras, tiene la oportunidad de observar a la protagonista. Y complementado la atmósfera que nos adentra al sugestivo antro en el que se encuentra el baño, unos audífonos que permiten escuchar la música y fielmente la voz de la mujer que observamos, que en mi caso fue al personaje interpretado por la talentosa y guapa —en la extensión de su significado— Camila Valenzuela, pues por lo exigente de estos siete minutos, tal rol merece relevo. Al contrario de lo que pareciera, intimida estar en el puesto del espectador y considero, es uno de los propósitos y logros de esta pieza. Quien observa a través del espejo asume el lugar vulnerable, y ese giro es un golpe certero.

Otelo / Teatro R101 / Dirección: Hernando Parra

Encubada en plena pandemia, la obra sale a la luz mezclando tres historias que encuentran su punto de cruce: la de un pescador de la región natal de Ramsés Ramos —el actor y dramaturgo—, la del mismo Ramsés y la de Otelo, el de William Shakespeare. Es una obra que requiere de todo el arsenal que un actor maravilloso puede ofrecer, sin embargo, la obra no es opacada por el actor, la obra brilla en su estilo y profundidad, por la destreza del actor. Razón que impulsa a disfrutar el montaje a través de lo esmerada, pulida y franca que se presenta. Sin pretensiones mayores a ser genuina y vivaz. Logra guiar sin rienda al espectador para que este establezca sus propias sensaciones incitadas entre juegos sutiles, muy sutiles. Su duración es autónoma, dura lo que tenga que durar, haciéndola tan orgánica, que hasta logra hacernos entender de qué está hecho Shakespeare.

Comparsa inaugural Bosa Vive Teatro / Grupos de teatro Independientes de Bosa – GTI

¿Qué fue esto? ¿En dónde me la he pasado metido? ¡Guardado de nuevo en la burbuja! Y el mundo girando y artistas de esos de agallas, luchando a través del arte como vehículo de verdaderas transformaciones, desde las individuales e indetectables hasta las colectivas y expansivas. De ambas están hechos los procesos comunitarios. La inauguración del VI Festival Bosa Vive Teatro es una muestra de un trabajo responsable con un territorio, con una comunidad y con sus propias expresiones. El desfile con el que inició este proyecto destacado por los efectos de su trabajo en red, estaba lleno de dichas. Bosunas (espero no equivocarme en el gentilicio), entre artistas profesionales y participantes locales, lograron una muestra de su trabajo en colectivo, con rigor. Desde niños y niñas hasta hombres y mujeres de la tercera edad transitaron con sus comparsas elaboradas con criterios de forma y contenido, que les no permitía pasar inadvertidas. Una acción alegre y comprometida que revela el poder del arte.

H2O / Cacatúa / Dirección: Haike Stollbrock

Si hay algo que considero difícil es el circo, y sobre todo cuando este se inclina hacia abandonar la estructura de varieté. La creación de un número para circo es todo un reto, y la de una obra es una proeza. El equipo de Cacatúa se atreve a tal cayendo de pie. Con un tema eje, como lo es el agua y sus diferentes circunstancias coyunturales en la vida de los protagonistas del colectivo, construye un montaje de circo contemporáneo cargado de destrezas y talentos físicos —incluyendo los del integrante con una discapacidad física— que sustentan la narración. El espectáculo propone detonantes para la reflexión y la empatía, pero también saltos, piruetas, giros, equilibrios, y bellos y emotivos estados.

Inserte título amoroso / Gente anónima / Dirección: Diego Quintero y Mariana Habeych

Estos jóvenes se aventuran con una obra que propone sin restricciones sus complejidades frente a las relaciones amorosas. Es una experiencia que se fragmenta en cuadros en donde brilla el humor negro que envuelve. De sus intérpretes se ventilan sus temores, sus angustias, ante la soledad, las rupturas amorosas, los engaños, el futuro. Es ágil, divertida, catártica, en donde el cuerpo a través de movimientos coreográficos o no, soportan cada uno de los conceptos de la obra. Supongo que es uno de sus primeros montajes y a eso sabe, a esa ricura de lo genuino y no calculadamente tamizado, pero así, este colectivo sabe tejer con inteligencia los lenguajes de la escena. Captaron totalmente mi atención permitiéndome percibir en ellos pasión, descaro y libertad en cada momento interpretado. Es un equipo que me hizo pensar en la frescura con la que se deben discutir los esquemas.

Viajeros insólitos / Carolina Rueda e Idartes / Dirección: Carolina Rueda

Esta chica tiene talento. Espero se lo hayan dicho. Sabe hacer muy bien lo que hace, Carolina Rueda nació para hacer lo que hace, o si se equivocó de profesión tal vez lo suyo podría ser la fina relojería, porque para tal oficio se requiere de precisión. Cada palabra es una pieza fina, que se mueve en la dirección que ella desea que se mueva y que se engrana con otra y luego con otra de manera única, para que esa máquina que es la narración oral, ande con maestría. En esta ocasión, son cinco cuentos para viajar en el tiempo, en lo imposible hecho posible, en lo sencillo vuelto magia. Cinco cuentos profundos y delicadamente construidos que toma del imaginario de otros narradores, como Ray Bradbury. Sí, definitivamente es un viaje, y lo ambientan los elementos que solo el domo del Planetario Distrital puede acoger y proveer.

Y ahora, como bonus track, me permitiré incluir en este listado una obra de danza, una poderosa obra de danza:

Elysium / Compañía de Danza del Teatro Julio Mario Santo Domingo, James Cousins Company, Bronx Distrito Creativo y la Carrera de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Javeriana / Dirección: Sarah Storer y James Cousins

En épocas en donde el purismo afortunadamente solo está destinado para eventualidades, una propuesta como esta se desencaja del absoluto concepto de danza contemporánea. Es más bien una experiencia artística de gran riesgo, por sus características de articulación de la narración y de la ejecución. La Facultad, el antiguo y enorme edificio del hoy Bronx Distrito Creativo, abrió las puertas de sus diferentes espacios para los aconteceres dancísticos en los que los espectadores nos perdimos. El abordaje de diversas problemáticas afrontadas por la comunidad LGBTIQ+ son el insumo para transitar por serios puntos de inflexión, en una pieza que cada espectador armó según su propio recorrido. Más de una treintena de artistas, entre profesionales y en formación, también caracterizan este “ensamble” pues otorgan variantes a la construcción de esta enorme pieza, que cierra con una rumba para todEs. Por la complejidad de su producción, dudo que puedan ofrecernos más funciones de las tres con las que contó, y por eso mismo, vale la pena mencionarla, para no olvidarla.

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